Puede que el dogma no sea una etapa histórica superable, sino una posibilidad permanente cuando una creencia deja de poder revisarse. La cuestión quizá no sea cómo eliminarlo, sino cómo mantener visible el mecanismo que lo produce.
Cuando ponemos la responsabilidad fuera, no se supera, cuando conocemos el mecanismo que lo produce y actuamos en consecuencia, tal vez no se elimina, pero sí se supera.
Conocer el mecanismo es un paso importante, pero no está claro que baste para neutralizarlo. Hay dinámicas que, incluso cuando se entienden, siguen operando porque cumplen funciones profundas. Tal vez no se eliminen, pero sí puedan contenerse mejor
La religión se convirtió en dogma hace 10 mil años, antes no. La pregunta es, ¿cómo se supera? Mejor aún, se supera.
Puede que el dogma no sea una etapa histórica superable, sino una posibilidad permanente cuando una creencia deja de poder revisarse. La cuestión quizá no sea cómo eliminarlo, sino cómo mantener visible el mecanismo que lo produce.
Cuando ponemos la responsabilidad fuera, no se supera, cuando conocemos el mecanismo que lo produce y actuamos en consecuencia, tal vez no se elimina, pero sí se supera.
Conocer el mecanismo es un paso importante, pero no está claro que baste para neutralizarlo. Hay dinámicas que, incluso cuando se entienden, siguen operando porque cumplen funciones profundas. Tal vez no se eliminen, pero sí puedan contenerse mejor
A eso me refiero. Tener mente es parte de nuestra naturaleza.
De acuerdo. Y quizá por eso el reto no sea suprimirlo, sino aprender a convivir con él sin que nos gobierne por completo.